Provincia

2022

Exposición individual 

Centro Cultural Montecarmelo, Santiago de Chile.

Loreto Carmona comenzó a trabajar en las obras presentes de esta exposición durante la primera cuarentena decretada el año 2020, un encierro que decidió vivir en La Serena, su lugar de origen. Volver a su casa de infancia forjó un proceso de introspección, donde su experiencia de haber nacido en el norte de un país que en los ochenta se instala como la cuna del neoliberalismo y bajo la crianza de una familia devota con gran fuerza femenina, encuentran una forma de relato. Loreto presenta Provincia como un testimonio íntimo para narrar en primera persona sobre la construcción de su propia ruralidad. 

 

Desglosar el concepto de identidad es el punto de partida de la obra de Carmona. La artista se inmerge en explorar la incomodidad de los límites que han codificado al sujeto latinoamericano desde el encuentro, la confrontación y la intervención de objetos y archivos. Su trabajo se establece como una mirada epistemológica que, desde los vestigios, explora micro y macro relatos para tramar una resignificación de los sistemas de signos que conforman una visión homogénea de la imagen de ser latino, buscando así extender la red de enfoques para poder comprender su complejidad.

 

La pregunta por nuestra identidad nace como un ejercicio escolar que se nos presenta tan pronto como tenemos alguna noción de nosotros mismos, con el fin de invitarnos a pensar sobre las características que nos hacen igual a un otro o nos distinguen por completo. Generalmente, hablamos de historias anexas al vivir en un sitio y momento determinado, circunstancias que se conectan directamente a la cultura en la que estamos inmersos. Aún cuando tempranamente jugamos a percibirnos, el entender las particularidades de nuestro sitio de enunciación se puede plantear como un viaje personal que se emprende en el momento que se estimulen ciertos contenidos dormidos en el inconsciente al encontrar un lugar cómodo para ser expresados.    

En el acotado cuerpo de obra reunido en esta muestra, Loreto nos invita a un recorrido por sus recuerdos de niñez a través de instalaciones que citan dinámicas domésticas y familiares. Estas han sido reconstruidas con sus herencias materiales - fotos de la cuarta región tomadas por su padre, una baldosa de su primera casa, un mantel viejo, un pedazo de cortina, pocillos, etc. - y archivos que retratan su imaginario de la época. Aunque la artista apela a lo personal, desde la exposición de su propia subjetividad existe un doble ejercicio al invitar a un otro a entrar en contacto con este testimonio. Cualquiera sea la respuesta del espectador a los fragmentos que se encuentran en este espacio será una proyección personal necesaria para construir diálogos sobre nuestra identidad, ya sea de manera personal o colectiva.

 

Abigail Valenzuela